- Más de un centenar de personas se han unido a la protesta convocada por Emakumeok Gerraren Aurka, Gerrarik Ez Euskal Herria, la Coordinadora de ONGD de Euskadi, y más de 40 colectivos sociales y sindicales.
- Frente al Parlamento Vasco, hemos denunciado la «gravedad» de la modificación introducida por el Gobierno Vasco en la Ley Vasca de Cooperación para salvar 325 millones de euros en inversiones de posible uso militar.
- La protesta ha coincidido con el pleno en el que PNV y PSE-EE han aprobado los presupuestos para 2026 valiéndose de su mayoría absoluta.














Comunicado de Emakumeok Gerraren Aurka, Gerrarik Ez Euskal Herria y la Coordinadora de ONGD de Euskadi, suscrito por más de 40 colectivos sociales y sindicales:
El 15 de febrero de 2024 se aprobó en el Parlamento de Gasteiz la Ley 3/2024, la Ley Vasca de Cooperación y Solidaridad. El texto fue aprobado prácticamente por unanimidad de los grupos políticos y fue celebrado por una parte importante de la sociedad civil.
En particular el artículo 10.4, que dice que «el sector público de la C.A. de Euskadi, en sus políticas de promoción económica, no colaborará con aquellas personas físicas o jurídicas dedicadas a la producción, comercialización y financiación de armamento o tecnología de uso militar», supuso un avance ético importante de nuestras instituciones contra la industria de la muerte.
Este martes, 23 de diciembre, el Gobierno Vasco pretende, dentro del procedimiento de aprobación de los presupuestos para 2026, y mediante una moción secreta y de última hora, modificar ese artículo 10.4 que desactiva su contenido antimilitarista y pacifista, ya que permite el apoyo a la producción militar «cuando se encuadre en la Estrategia Europea de Seguridad». O sea, siempre o casi siempre.
El triste argumento mediante el que se justifica esta modificación es que peligran 325 millones de euros de inversión industrial en Euskadi. Nos preguntamos si es este el valor de la coherencia de las políticas por la paz y la solidaridad de nuestro Gobierno, y el precio de las innumerables vidas humanas que destruyen las guerras.
Dejen de llamar seguridad a la escalada militar. La paz no se construye con armas. La cooperación no puede financiar la guerra. Porque la paz no admite excepciones. Porque la guerra no puede tener coartadas legales.
Por todo ello, denunciamos y rechazamos esta reforma, y llamamos a la ciudadanía y a las organizaciones sociales, pacifistas y de cooperación a movilizarse para expresar públicamente nuestra oposición.
¡NO EN NUESTRO NOMBRE! ¡NO CON NUESTROS RECURSOS! ¡GASTOS MILITARES PARA FINES SOCIALES!



