- El 21 y 22 de noviembre, la Coordinadora de ONGD de Euskadi ha participado en el XX Encuentro de la Red de Coordinadoras Autonómicas de ONG para el Desarrollo, celebrado en Madrid.
- En su resolución final, las coordinadoras han lanzado una serie de propuestas y demandas dirigidas a los gobiernos autonómicos y locales; y han defendido el papel «fundamental» de la cooperación descentralizada.
- Además, el jueves 20 de noviembre, la red de ONGD vascas también ha estado presente en la reunión semestral de direcciones y presidencias de La Coordinadora estatal.
La semana pasada, entre el jueves 20 y el sábado 22 de noviembre, una delegación de la Coordinadora de ONGD de Euskadi ha viajado a Madrid para participar en varios encuentros de La Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo. Concretamente, han sido Nerea Uriarte Goitia e Irene Molero Gurrutxaga, presidenta y coordinadora general de la Coordinadora, las encargadas de representar a las ONGD vascas en dos espacios de la coordinadora estatal.
Por un lado, el jueves 20 de noviembre, el Ateneo La Maliciosa acogió la reunión semestral de direcciones y presidencias de La Coordinadora estatal, en la que Irene Molero ejerce el cargo de vicepresidenta II, así como la responsabilidad de la Red de Coordinadoras Autonómicas. Allí, coordinadoras autonómicas y organizaciones han reflexionado y compartido sus experiencia y proyectos. Espacios como este nos impulsan a seguir creciendo y desarrollando una cooperación más transformadora y sostenible.



Por otro lado, el viernes 21 y sábado 22 de noviembre, se ha celebrado el XX Encuentro de la Red de Coordinadoras Autonómicas (ECA) en la Escuela Julián Besteiro. Se trata de un espacio de diálogo, aprendizaje y puesta en común que permite dotar a la red de herramientas prácticas, tanto comunicativas como de incidencia política; y con ello, tener más capacidad ante los retos que plantea el complejo contexto actual.
Entre otras actividades, en el ECA 2025 se ha avanzado en la coordinación de posicionamiento de la Red de Coordinadoras Autonómicas, con el objetivo de situarla como actor político clave en el contexto de la cooperación actual. También se ha celebrado un conversatorio inicial con Ángel Calle (Director de Alianzas para el Desarrollo Sostenible e Innovación de AECID), Eva Granados (Secretaria de Estado de Cooperación Internacional), y las coordinadoras autonómicas.
Además, se han compartido espacios de formación e intercambio de experiencias y buenas prácticas, tanto de incidencia política como de comunicación. Y, por último, como broche final, la habitual foto colectiva ha reivindicado la unidad frente a los discursos de odio, con el lema Juntas contra los discursos de odio.







Resolución final
Ante contextos complejos, soluciones compartidas y transformadoras
Vivimos en un tiempo de múltiples crisis; la escalada de conflictos bélicos, el deterioro progresivo del planeta, el fortalecimiento de la extrema derecha global o el estrechamiento del espacio democrático dibujan un escenario hostil para el mundo que la sociedad necesita. Un mundo de paz, derechos y solidaridad.
Un estrechamiento democrático que se refleja en países como El Salvador, Ecuador y Perú, donde se registran importantes retrocesos en garantías democráticas a través de la estigmatización y sanción del trabajo de organizaciones de la sociedad civil y la criminalización y persecución a defensores y defensoras de derechos humanos.
Nos encontramos en un contexto con el mayor número de conflictos armados activos desde la Segunda Guerra Mundial, 56 en total. Asistimos, además, a un escenario internacional de aumento generalizado del gasto militar.
Preocupa, además, la situación en Sudán. Un pueblo que sufre una de las catástrofes humanitarias más acuciantes de la historia reciente y sobrevive entre ataques, destrucción y desplazamientos. O Palestina, en un contexto tan crítico y frágil como el actual, donde a pesar del alto al fuego aparente y la entrada parcial de ayuda humanitaria, queda lejos de un escenario de paz justa y duradera que juzgue los crímenes y ponga fin a la ocupación y el genocidio.
Nos encontramos en un contexto con el mayor número de conflictos armados activos desde la Segunda Guerra Mundial, 56 en total. Asistimos, además, a un escenario internacional de aumento generalizado del gasto militar. Según el Índice Global de Paz en 2024, el gasto militar mundial aumentó en un 9,4%, la mayor subida anual desde el final de la Guerra Fría.
La cooperación al desarrollo atraviesa, también, un momento de especial fragilidad. Según los últimos datos del Comité de Ayuda al Desarrollo, en 2024, la Ayuda Oficial al Desarrollo descendió a nivel global por primera vez en 6 años. Una caída que amenaza el sostenimiento de políticas públicas esenciales y compromete las posibilidades de millones de personas poniendo en riesgo avances logrados en derechos e igualdad.
Sin embargo, es importante mirar también aquellas señales de esperanza. Ejemplo de ello, las movilizaciones masivas en solidaridad con el pueblo palestino sucedidas durante las últimas semanas o la aprobación el pasado 10 de noviembre del Pacto birregional por los Cuidados en la IV Cumbre CELAC-UE, impulsado por organizaciones sociales, feministas y de derechos humanos de ambas regiones del planeta. Ambos son un reflejo de cómo, cuando la sociedad civil se organiza, se convierte en motor de cambio y construcción de justicia social.
En este escenario, de crisis, pero también de oportunidades, la cooperación descentralizada adquiere una relevancia fundamental. Este tipo de cooperación, que hoy nos reúne a la Red de Coordinadoras Autonómicas en Madrid, es la expresión de la solidaridad de los pueblos, de los territorios. Un modelo de cooperación que impulsa la participación ciudadana, fortalece el tejido social y nos acerca a sociedades más justas y solidarias.
Sin embargo, para ser realmente eficaz y transformadora, necesita de unos presupuestos fuertes y un compromiso real de las autoridades públicas a todos los niveles. En 2025, la media autonómica de los presupuestos destinados a cooperación ha sido del 0,12%, un porcentaje idéntico al año anterior y aún muy alejado del 0,7%. Analizando la media total desde 2018, vemos como permanece prácticamente igual, con valores próximos al 0,12% y unos presupuestos autonómicos generales que se incrementan año tras año.
Sigamos apostando por la cooperación en la que creemos, organizándonos y siendo más estratégicas. Ante contextos complejos; soluciones compartidas y transformadoras que nos recuerden que otro mundo es posible y que hoy, aquí, estamos construyendo ya ese otro mundo.
Ante esta situación, resulta especialmente preocupante el avance de los discursos de odio, desde los que se cuestiona el papel de las ONGD, se deslegitiman las políticas de cooperación al desarrollo y se promueven miradas antiderechos que amenazan los pilares más básicos de nuestras democracias. Ante ello, necesitamos fortalecer la comunicación transformadora y educación para la ciudadanía global, promoviendo la conciencia crítica y empoderando a las personas para la defensa de sus derechos y la promoción de la justicia social.
Propuestas para una cooperación descentralizada transformadora
Por ello, en el marco del XX Encuentro de la Red de Coordinadoras Autonómicas para el Desarrollo, reafirmamos nuestro compromiso con la cooperación descentralizada y lanzamos las siguientes demandas y propuestas a los gobiernos autonómicos y locales:
- Posicionar la cooperación al desarrollo como una política pública prioritaria en los diferentes niveles de la administración. Para ello, es necesario cumplir con las leyes, planes y acuerdos autonómicos y locales donde se fija el objetivo del 0,7%. Igualmente, es clave abogar por el cumplimiento de la Ley 1/2023, de Cooperación para el Desarrollo Sostenible y la Solidaridad Global y caminar de la mano de tendencias internacionales que avancen en esta dirección.
- Revertir las tendencias de reducción de presupuestos de Ayuda Oficial al Desarrollo e incrementar los esfuerzos en aquellos contextos donde el crecimiento está siendo muy limitado. Es necesario establecer hojas de ruta realistas pero ambiciosas que nos permitan ser coherentes con los objetivos marcados y las responsabilidades adquiridas.
- Fortalecer y dotar de recursos para la Educación Transformadora como motor clave para construir sociedades justas y solidarias, capaces de actuar como agentes de cambio en la defensa de los derechos humanos y la promoción de la justicia social.
- Adoptar medidas de coordinación encaminadas a lograr una acción global de gobierno para que todas sus políticas vayan encaminadas sinérgicamente hacia un desarrollo inclusivo y sostenible en todo el planeta, según el principio de coherencia de políticas.
- Garantizar mayor transparencia y ejecución presupuestaria. Es imprescindible garantizar que los presupuestos se ejecuten publicando, para ello, informes y memorias de seguimiento y ejecución.
- Avanzar en la desburocratización de los procesos administrativos y la armonización de criterios en la cooperación descentralizada desarrollando, para ello, un marco común en materia de AOD. El nuevo Real Decreto de Subvenciones de Cooperación Internacional es una oportunidad para avanzar en esta línea y para dotar de normativa básica y homogeneizada a las diferentes administraciones autonómicas. Del mismo modo, la Conferencia Sectorial debe constituirse como una herramienta para la articulación y potenciación de la cooperación descentralizada.
- Fomentar la participación de las organizaciones de la sociedad civil quienes deben tener un rol central en la definición, implementación y monitoreo de las líneas de actuación de las políticas de cooperación en el ámbito descentralizado.
Sigamos apostando por la cooperación en la que creemos, organizándonos y siendo más estratégicas. Ante contextos complejos; soluciones compartidas y transformadoras que nos recuerden que otro mundo es posible y que hoy, aquí, estamos construyendo ya ese otro mundo.



