Encendiendo fueguitos de justicia

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El pasado 2 de octubre del 2025 en La Sinsorga, Bilbao, Calala organizó la charla participativa “Encendiendo fueguitos de justicia”, en colaboración con Mujeres con voz y el Grupo Warmipura. Esta charla formó parte del proyecto “En busca de un nuevo horizonte: Euskadi por la transformación desde feminismos decoloniales y ecologistas con voces de mujeres migradas y racializadas Que cuenta con el apoyo de la Agencia Vasca de Cooperación y Solidaridad”.
El objetivo del diálogo fue profundizar sobre diferentes aspectos de la democracia desde una perspectiva crítica, en donde la experiencia en la defensa de los derechos humanos de las mujeres del sur global aporte elementos que permitan cuestionar la idea de la democracia y construir una democracia más horizontal.
El espacio consistió en una charla participativa abierta a la ciudadanía, que fue facilitado por Mariana Zaragoza, mujer mexicana migrante en Bilbao, aportando su mirada externa para enriquecer el debate, favorecer reflexiones y llegar a conclusiones que permitan a la ciudadanía identificar acciones para transformar la realidad. Participaron expertas en decolonialidad, racismo, clasismo, feminismo y otros temas afines, con conocimientos y experiencia vivida, para ofrecer información práctica, reflexión y propuestas de acción a la ciudadanía participante.
Se buscaba una participación plena, entendiendo que las personas somos seres integrales con cuerpo, ideas y emociones. Así, como primera acción, la dinamizadora del Grupo Warmipura, Cony Carranza propuso una dinámica de reflexión basada en un fragmento de “El libro de los abrazos”, del autor uruguayo Eduardo Galeano. Con un pequeño altar al frente, se agradeció la oportunidad del espacio y se prendió una vela que significaba el fueguito que en el espacio se iba a compartir.

Participantes:
Luciana Peker, periodista y escritora argentina especializada en género.
Aichetu Yesslem, politóloga y activista saharaui.
Ivania Cruz, abogada y defensora de Derechos Humanos salvadoreña.
Grupo Warmipura, activistas migrantes en Euskadi.

El espacio de diálogo tuvo como objetivo reflexionar de manera colectiva diferentes aspectos de la democracia desde una perspectiva crítica. La experiencia en defensa de derechos humanos y en procesos organizativos de las panelistas participantes permitieron encontrar algunos elementos clave sobre qué es y cómo se construye la democracia desde la mirada de algunas mujeres del sur global que habitan en territorio español.
Los perfiles de las participantes fueron diversos porque sus experiencias vitales así lo son. El exilio, la migración, el colonialismo, el racismo, el patriarcado y la resistencia feminista han sido los puntos en común tanto en las panelistas como en la mayoría de las participantes. Después de la ronda de intervenciones, las integrantes del Grupo Warmipura dejaron claro que no puede haber democracia mientras a miles de mujeres les siga atravesando en sus cuerpos y vidas el régimen de extranjería. Quedan muchas dudas sobre cómo construir democracia desde las mujeres trabajadoras del hogar, ¿de qué manera pueden formar parte de la vida pública y política del país en el habitan? No hubo respuesta clara y contundente como tal, pero en el diálogo quedó claro que nuestro eje común no es una democracia liberal que mantiene claras desigualdades entre unas mujeres y otras.
Desde una mirada crítica hubo consenso en que estamos muy lejos de tener una definición común de lo que entendemos por democracia. La democracia está en disputa. Porque para algunas es una puerta de entrada para continuar colonizando a través de una idea de civilización universal. La idea de la democracia liberal es occidental, patriarcal y racista.
Pero democracia también es el horizonte de los pueblos que resisten y que han estado ahí peleando por construir un propio proyecto de nación. Con todas las contradicciones que esto significa.
En la democracia hay resistencia, hay otro modo de entender la democracia que históricamente se ha peleado y que ha costado la vida de muchos movimientos sociales de base a lo largo de muchos años.
A los gobiernos liberales les importa disputar el significado de democracia. Por eso históricamente han buscado imponerse por la fuerza y reprimir cualquier forma de organización colectiva popular. Pero ahí están los pueblos, las mujeres y los colectivos: Resistiendo desde el exilio, resistiendo en el territorio, resistiendo desde la solidaridad internacional.
Finalmente, al momento de reflexionar sobre cómo construir una democracia. Llegamos a la conclusión que no sabemos si es la palabra democracia la que queremos utilizar, pero lo que sí es importante es saber que en nuestros sistemas organizativos el colonialismo sigue presente y son los gobiernos los que se están encargando de perpetuarlo.
Tenemos los elementos comunes sobre cómo construir una democracia fuera del Estado: desde abajo a la izquierda, desde lo popular, desde lo organizativo, desde la alegría, desde el goce, desde la tierra, desde los lugares en donde están nuestras ancestras y desde el reconocimiento a lo que nuestras ancestras han construido. Desde el hacer comunidad. Se trata de un proyecto para vivir mejor de manera colectiva.
Reconocemos que la democracia es una palabra que sirve para pensar cómo nos queremos organizar. Este mismo espacio nos ha permitido pensar qué tipo de democracia queremos. Finalmente se mencionaron ejemplos de proyectos construidos al margen del Estado sus propios sistemas de gobierno, como las comunidades indígenas en distintos territorios de Abya Yala. Las comunidades zapatistas en México llevan más de 30 años organizándose y construyendo una democracia abajo y a la izquierda. Cuestionando la democracia del Estado nación mexicano, una democracia que reproduce colonialismo, que históricamente ha excluido a los pueblos originarios no sólo en México, en todo el Abya Yala y en el mundo.

