Black Friday: menos compras, más conciencia

PUBLICADO EL:

02 Dic 2025

POR:

SETEM Hego Haizea

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¡Se acerca la fiesta del consumismo irracional! Vuelve el Black Friday, ese momento del año en el que las compras se disparan ante supuestos descuentos irrechazables. ¿También tú has sentido que si no los aprovechas estás dejando pasar una oportunidad? ¡Nada más lejos!

En este Black Friday, y en el resto del año, consumir con sentido es la mejor opción. La alternativa que planteamos nos espera en las calles de nuestros barrios, pueblos y ciudades: el comercio local. Si te preocupa el impacto ambiental y los impactos sociales de lo que consumimos, los establecimientos de proximidad ofrecen la oportunidad de paliar las enormes consecuencias de la compra masiva online y en grandes superficies.

Una vez más desde SETEM invitamos a que reflexiones antes de comprar un productos, y te preguntes si realmente lo necesitas, qué uso harás de él y cuáles son las mejores opciones en cuanto a materiales, durabilidad y desechos. Así, el 28 de noviembre realizamos acciones en Vitoria-Gasteiz y Donostia para invitar a consumir con sentido.

 

En Vitoria-Gasteiz fuimos de kalejira especial “¡Consume con sentido!” junto a medicusmundi Araba por las calles del centro.

 

En Donostia escapamos del Black Friday repartiendo regalos gratis en la calle Loiola.

 

Emisiones disparadas de la moda

La ropa es uno de los productos más solicitados. ¿Sabías que la moda es uno de los mayores responsables del cambio climático, generando un 10% de las emisiones globales? Estas emisiones se disparan en casos como el de Inditex, que usa el transporte aéreo para poder alimentar su modelo de negocio. ¡La moda aérea multiplica por 14 las emisiones respecto al transporte marítimo!

El resultado de tanta compra irracional, además, termina con que cada persona de la Unión Europea desecha una media de 12 kilos de ropa al año.

 

El fuerte impacto de la compra online: el caso de Amazon

Y por otro lado, encontramos la compra online, cuyas emisiones también se disparan por el transporte de cada producto al domicilio, el impacto de los data center o las emisiones de las devoluciones, que llegan al 40% en el caso de la compra online, frente al 5% en el caso de la compra presencial.

El caso más llamativo de la compra online es para Amazon. En la situación actual de crisis ambiental, promover el consumo ilimitado de bienes atenta contra el medio ambiente. Amazon se enriquece con un modelo de negocio basado en envíos individuales masivos, el embalaje excesivo y un sistema de transporte energéticamente poco eficiente. Además, investigaciones revelan que parte de los productos devueltos son directamente destruidos.

Mientras el gigante de las ventas online registra beneficios récord, su plantilla denuncia condiciones laborales inaceptables en todo el mundo: salarios insuficientes, jornadas interminables, control exhaustivo y sobrecarga de trabajo insostenible que impacta especialmente a los colectivos más precarizados.

Por si fuera poco, Amazon está señalada por colaborar en el genocidio del pueblo palestino. La empresa está implicada en el procesamiento de datos y en la aplicación de inteligencia artificial que las Fuerzas de Defensa de Israel utilizan para planificar operaciones que afectan a la población civil palestina. Amazon contribuye a facilitar la vigilancia sistemática de la población palestina y posibilitar su expulsión del territorio.

 

Apuesta por la alternativa: el comercio local

Además de escapar de la trampa de los descuentos del Black Friday para hacer compras que realmente necesites, te invitamos a que las hagas en las alternativas que ayudan a mejorar nuestro entorno: ¡el comercio local!

Los establecimientos de proximidad evitan depender de medios de transporte y se favorece recuperar las redes de nuestras calles. Compras más humanas en espacios que en ocasiones también nos ofrecen (¡gratis!) cuidados. Apostando por las tiendas cercanas mantenemos nuestras calles y pueblos con vida, más limpios y mantenidos… y favorecemos la economía de nuestros y nuestras vecinas.

Y tú, ¿qué quieres favorecer con tu consumo?